LA COMUNIDAD DE MADRID DEBE TOMAR INICIATIVA:
POR UN GRAN PACTO REGIONAL SOBRE VIH/SIDA
De nuevo, el calendario nos sitúa en el 1 de Diciembre, y desde Izquierda Unida queremos rendir un homenaje a las personas fallecidas por el VIH y homenajear a los colectivos y organizaciones por la lucha contra la pandemia que sigue sesgando la vida de cientos de miles de personas en todo el mundo. Por este motivo, portamos el lazo rojo de la solidaridad, solicitando responsabilidad, asistencia y solidaridad para las personas que conviven con el VIH.
A lo largo del año 2008, según ONUSIDA, el estado mundial de la pandemia del Sida arroja un mapa desigual, con avances en la reducción de número de fallecimientos y de nuevas infecciones, pero también con focos nuevos de extensión de infecciones y con una estabilización de la pandemia a niveles inaceptablemente altos.
En nuestro país, a pesar de la tendencia descendente de nuevos casos de Sida, se alcanzan los mayores porcentajes de nuevas transmisiones de nuestro entorno, junto a Italia, Francia y Reino Unido, siendo el compartimiento de jeringuillas por consumidores de heroína la principal vía de transmisión del virus en España y en Portugal.
De alguna manera, el hecho real y objetivo de determinados avances terapéuticos y médicos en la vida de las personas infectadas por el VIH/SIDA ha generalizado la falsa opinión de que se trata de una enfermedad crónica más, y eso se ha traducido en una disminución de la alerta y prevención en las prácticas de riesgo. Se ha bajado la guardia. Por este motivo, desde IU reivindicamos la necesidad de modificar el mensaje de prevención, teniendo en cuenta esta nueva realidad del VIH/SIDA.
Centrando la atención en lo que vivimos día a día y nos queda más cerca, la Comunidad de Madrid acoge el 24% de casos de Sida del Estado. Sin embargo, nuestra región dista mucho de ser un referente y una vanguardia en el impulso de políticas efectivas que, desde la prevención a la asistencia médica y social, ejemplifiquen un compromiso solidario en esta materia.
Muy al contrario, este año 2008 ha venido suponiendo un giro de tuerca en la progresiva desatención política sobre VIH/SIDA por parte de la Comunidad de Madrid, cuya escalada de deterioro, desmantelamiento y privatización de la Sanidad pública madrileña, tiene graves efectos, también, en la lucha contra el VIH/SIDA.
La eliminación por decreto de la Dirección General de Alimentación y Salud Pública y del Instituto de Salud Pública el pasado mes de abril, ha fragmentado sus competencias privándolas de una visión social integral de la salud y condenándolas a un papel asistencial más residual. Ello implica un riesgo para las estrategias de prevención de la transmisión del VIH, de lucha contra la discriminación y de atención integral de las personas afectadas, tanto aquellas que dependen directamente de la administración como de las que ésta lleva a cabo conjuntamente con ONGs.
El Plan de Actuaciones frente al VIH-SIDA en la Comunidad de Madrid 2005-2007 no ha sido evaluado a su finalización ni se han dado los pasos necesarios para la elaboración de un Plan que lo sustituya. Un ejemplo de la triste desidia autonómica de la que también son muestras la reducción y gestión caótica de las subvenciones para proyectos de prevención, o el reciente caso de la guía estigmatizadora y prejuiciosa de prevención del VIH/SIDA elaborada para adolescentes por el hospital público regional Carlos III.
La Comunidad de Madrid debe dar pasos efectivos y tomar la iniciativa para, junto a los colectivos afectados y en coordinación con otras administraciones, generar políticas valientes, creíbles, eficaces y verdaderamente comprometidas para abordar este desafío.
Por todo ello, ante el 1 de Diciembre de 2008, desde Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid exigimos un Gran Pacto Regional sobre VIH-SIDA en torno a los siguientes puntos:
POR UN GRAN PACTO REGIONAL SOBRE VIH/SIDA
De nuevo, el calendario nos sitúa en el 1 de Diciembre, y desde Izquierda Unida queremos rendir un homenaje a las personas fallecidas por el VIH y homenajear a los colectivos y organizaciones por la lucha contra la pandemia que sigue sesgando la vida de cientos de miles de personas en todo el mundo. Por este motivo, portamos el lazo rojo de la solidaridad, solicitando responsabilidad, asistencia y solidaridad para las personas que conviven con el VIH.
A lo largo del año 2008, según ONUSIDA, el estado mundial de la pandemia del Sida arroja un mapa desigual, con avances en la reducción de número de fallecimientos y de nuevas infecciones, pero también con focos nuevos de extensión de infecciones y con una estabilización de la pandemia a niveles inaceptablemente altos.
En nuestro país, a pesar de la tendencia descendente de nuevos casos de Sida, se alcanzan los mayores porcentajes de nuevas transmisiones de nuestro entorno, junto a Italia, Francia y Reino Unido, siendo el compartimiento de jeringuillas por consumidores de heroína la principal vía de transmisión del virus en España y en Portugal.
De alguna manera, el hecho real y objetivo de determinados avances terapéuticos y médicos en la vida de las personas infectadas por el VIH/SIDA ha generalizado la falsa opinión de que se trata de una enfermedad crónica más, y eso se ha traducido en una disminución de la alerta y prevención en las prácticas de riesgo. Se ha bajado la guardia. Por este motivo, desde IU reivindicamos la necesidad de modificar el mensaje de prevención, teniendo en cuenta esta nueva realidad del VIH/SIDA.
Centrando la atención en lo que vivimos día a día y nos queda más cerca, la Comunidad de Madrid acoge el 24% de casos de Sida del Estado. Sin embargo, nuestra región dista mucho de ser un referente y una vanguardia en el impulso de políticas efectivas que, desde la prevención a la asistencia médica y social, ejemplifiquen un compromiso solidario en esta materia.
Muy al contrario, este año 2008 ha venido suponiendo un giro de tuerca en la progresiva desatención política sobre VIH/SIDA por parte de la Comunidad de Madrid, cuya escalada de deterioro, desmantelamiento y privatización de la Sanidad pública madrileña, tiene graves efectos, también, en la lucha contra el VIH/SIDA.
La eliminación por decreto de la Dirección General de Alimentación y Salud Pública y del Instituto de Salud Pública el pasado mes de abril, ha fragmentado sus competencias privándolas de una visión social integral de la salud y condenándolas a un papel asistencial más residual. Ello implica un riesgo para las estrategias de prevención de la transmisión del VIH, de lucha contra la discriminación y de atención integral de las personas afectadas, tanto aquellas que dependen directamente de la administración como de las que ésta lleva a cabo conjuntamente con ONGs.
El Plan de Actuaciones frente al VIH-SIDA en la Comunidad de Madrid 2005-2007 no ha sido evaluado a su finalización ni se han dado los pasos necesarios para la elaboración de un Plan que lo sustituya. Un ejemplo de la triste desidia autonómica de la que también son muestras la reducción y gestión caótica de las subvenciones para proyectos de prevención, o el reciente caso de la guía estigmatizadora y prejuiciosa de prevención del VIH/SIDA elaborada para adolescentes por el hospital público regional Carlos III.
La Comunidad de Madrid debe dar pasos efectivos y tomar la iniciativa para, junto a los colectivos afectados y en coordinación con otras administraciones, generar políticas valientes, creíbles, eficaces y verdaderamente comprometidas para abordar este desafío.
Por todo ello, ante el 1 de Diciembre de 2008, desde Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid exigimos un Gran Pacto Regional sobre VIH-SIDA en torno a los siguientes puntos:
- Impulso de un nuevo Plan Integral de Intervenciones frente al VIH-SIDA, con una financiación digna y suficiente, la participación de los colectivos y ONGs, que recoja las recomendaciones presentadas en su día a la Oficina Regional de SIDA desde la sociedad civil, y de cuya implantación y resultados den cuentas anualmente sus máximos responsables ante la Asamblea de Madrid.
- La recuperación en el organigrama político sanitario de la Comunidad de una Dirección General de Salud Pública que reagrupe las competencias en esta materia para coordinar eficazmente las actuaciones frente al VIH-SIDA.
- Garantías efectivas en la asistencia sanitaria y acceso a retrovirales a todas las personas afectadas, incluidos extranjeros, refugiados e inmigrantes. Ahora más que nunca, es necesario, tres de cada cuatro diagnósticos nuevos, corresponde a un inmigrante.
- Creación de campañas institucionales creíbles y constantes que lleguen a toda la población y cuenten con suficientes recursos para desarrollarse en medios de comunicación, lugares públicos y centros educativos.
- El fomento y accesibilidad a la prueba rápida de VIH-SIDA de manera anónima y gratuita, y una más eficaz distribución de preservativos a la población general localizándolos en centros educativos, dependencias públicas, centros sociales y juveniles, locales privados de ocio, etc.
- La mejora de los medios asistenciales y ayudas existentes en los servicios y prestaciones sociales para las personas infectadas, a través de una evaluación global de su situación personal que incluya de manera decisiva un informe psicosocial y no sólo indicativos médicos.
- La presión a las multinacionales farmacéuticas, en el ámbito de las relaciones internacionales y la cooperación al desarrollo, abriendo líneas centradas en la fabricación y distribución de medicamentos genéricos para el Tercer Mundo.
